jueves, 6 de noviembre de 2014

¿Soy yo o eres tu quien se iba?

Y, finalmente, ¿que esperas de mi? Estoy segura que no puedo superar tus sucias expectativas, no soy yo si no tu. No quiero oír ni una sola queja más de esa boca que una vez engañó a mi puerta blindada. Nada de lamentos, ni de culpas incoherentes que me lanzas. Nada de historias que me cueste creer, ni de recuerdos estúpidos y viscerales. Lo has acabado. Y, sin embargo, tras convertirme en aquello que tanto querías, en la persona moldeable e ilusa, enamorada y latente, odiada y odiosa, continuas con esta mentira.
No se si te abrace lo suficiente, o si todo lo contrario, te abrace de menos. Estoy segura de que hoy, ahora mismo, echo tanto de menos tus ojos como me echo de menos a mi misma.
Es tanta la crisis en mi cabeza, que hasta lo prometido es deuda, y tal vez sea así como me siente: endeudada. Creo que inhabilitaste toda canción romántica que algún día podría escribir, nada de baladas, ni pianos que amenicen esta noche helada, este corazón arrítmico que una vez bailaba al son de tu armonía.
Tan loca como enamorada, tan enferma como cuerda, tan fría como me dejaste, tan pálida como sola.
Te supliqué que me sacaras de esta condena, en cambio, apretaste mis cadenas en el filo de lo imposible, de respirar sin ti. Aunque no sepa que es peor, si estar contigo o estar contra ti.

martes, 7 de octubre de 2014

Buenas noches Barcelona.

No sabes como me gustaría que la primavera llegara con tu regreso, a veces pienso que los días pasan pero el tiempo no oscila, no cambia. Los minuteros siempre van igual,y en cambio esta impotencia revienta la cuerda. Ya no hay nada que pueda hacer y sin embargo soy incapaz de quedarme quieta mirando como te vas, examinando cada detalle, como si fueses a recapacitar y vuelvas a mi.¿A que estoy esperando? Quizás ni trece rosas lo arreglen, definitivamente no lo harán, y tu silencio no me ayuda en esta lucha interna, tus ojos me niegan, y tu decepción me destroza.
Hubo templanza,hay añoranza y sin dudar habrá amor, pero faltó lealtad, y los pilares se derrumbaron. Quisiera gritarle a tu alma que fue una locura, todo en su sumiso esplendor, que la culpa me esta negando, me esta recordando que lo hice mal, que no tendrá remedio, que no habrá perdón, pero desde el puente más alto te susurro, mientras el revuelo de gente me grita, que quizás si lo haya, han pasado dos inviernos y el frío ha entrado por mis huesos. No espero respuesta. Se que no la habrá. Pero tú, ya eres consciente de que el minutero no se ha movido, desde que a cal y canto has cerrado la puerta, lo has visto, y permiteme que te diga que este hecho no cambiará. Ni este, ni ninguno.
Silencio.
Al unísono esta sangre gotea, pero no hay heridas, al menos no externas. Me recriminabas que era yo, quien no sabia querer, o que mi manera no era la correcta para ti, pero cariño, un corazón roto solo sabe querer a ratos, tu me diste esos "ratos" pero seguía estando roto. Ahora, tu podrás comprobarlo y corrobar que lo que digo es cierto, que no miento. Pero si cometo errores, y tu, también.

lunes, 28 de julio de 2014

Gracias, constancia

-Me gustaría que alguien pudiese entenderlo, me gustaria tener alguien con quien hablar de esto con total naturalidad, de algo que no es una mentira, ¿Alguna vez has sentido que te odias tanto que quieres destruirte?, todo es culpa tuya, y te encargas de hacerte pagar por cada error que cometen otros. ¿Cómo podria explicarte ésta zona del caos?
No hay ni tres, ni cuatro, ni once palabras que al menos resuman este odio y este caos. ¿Que puedo hacer? ¿Estarás tú ahí cuando los rayos caigan sobre mi cabeza? Hace tiempo que he dejado de ser fuerte. Hace tiempo que me he vuelto vulnerable.
No me grites querida alma, sé que tu no eres mala gente, soy yo la que no es una buena influencia para ti, pero una vez más ¿Que puedo hacer?
He ardido innumerables veces, los cristales se rompieron de aquella presión, todo cuanto amaba quedó en nada, se convirtió en ceniza y ahora no hay combustible que me prenda de nuevo.
Una canción mal escrita, dos indecisiones, tres veces me digo al día "basta ya,no vales para nada", cuatro cojo aire y no me muevo de ese número pero en la quinta sinfonía me vuelvo a la primera línea de este fragmento, dando por finalizada esta lucha cuyo comienzo es ahora.

jueves, 17 de abril de 2014

Por las cosas que he hecho y por las que me culpas.

Ni una gota, mi un centilitro de inspiración que rellene estos huecos que en el alma me has dejado. Nada de palabras coherentes que arreglen este corazón inerte. Éste despellejado órgano que late por costumbre e incertidumbre. En esta carretera plana está todo vacío, ya no hay frío ni hastío. Andando, subiendo a esa colina esperanzadora que te devuelve lo que un día fue tuyo pero que te arrebataron con orgullo. Sin dignidad ellos te piden credibilidad, con ansiedad ellos te piden amabilidad. ¿Que hay de las promesas? Rotas, lejanas, perdidas entre tantas escondidas. Nada de demostraciones que pongan en duda sus malas decisiones, sus acciones u opiniones dichas sin verdad y con crueldad. Esto se acaba sin rimas ni progresos, todos siguen, todos se acomodan, todos se amueldan y no hay lucha ni victoria. Quejaos después de vuestros predecibles fracasos.

jueves, 3 de abril de 2014

Se que algún día gritarás mi nombre y yo me apartaré.

Se exactamente lo que ella sentía. Tan claro como si fuese mi propio cuerpo y mente. Se lo sola que se sentía, lo que la brisa le decía, zarandeandola en la cara, cómo los frondosos árboles la acariciaban sus suaves mejillas. Cerró los ojos, evadiendose de su sumisa tristeza que la tenía encarcelada, maniatada.  Pensó en todo aquello que nunca se permitía, en el puro silencio que la regalaba un trocito de algo que ansiaba: paz. Empezaba a darse por vencida de ese espantoso aire que tanto revelaba y a que a la vez nada coherente decía, cuando de repente, los primeros rayos de un sol ardiente alumbraron esos ojos aguados. Sonrió. Una sincera y breve sonrisa asomaron en sus comisuras cuando, apretando sus ojos sintió que su sitio había cambiado, de repente  la historia había dadose un respiro y se encontraba escuchando ese mar que tanto recuerda, un  lugar donde no conocía problemas, un lugar donde una persona como ella seguramente deseara huir, mientras que para ella, era su escapada. Un agudo ladrido y barullo la devolvió a una realidad que se le antojaba inhóspita. Despertó. Pensó que quizás podría hacerlo, podría mandar su cuerpo y no su mente a ese sitio. Pensó que quizás era hora de cumplir su cometido y reventar todo el mal posible, pensó que podría cambiar el rumbo de su vida, darla sentido y encontrar a nuevas personas que la valoren como ella vale. Ella estaba destruida y necesitaba que la recompongan.Ella necesitaba ayuda y nadie lo veía. Ella no quería huir, ella quería ser rescatada. Ella quiere ser recompensada, amada y hecha, no a cachos.